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Acné: ¿Qué debes saber para cuidar tu piel? Consejos y Tratamiento

El acné es una afección cutánea que genera granos y espinillas en el rostro y en la parte superior del cuerpo, como los hombros, cuello y espalda alta.

En la adolescencia es mucho más probable que se desarrolle acné, de hecho, 8 de cada 10 personas en esta etapa debe realizarse algún tipo de tratamiento para corregirlo y la mayoría obtiene buenos resultados.

El acné y espinillas en la gente joven suele desaparecer alrededor de los 20 años, pero prevalece en algunos casos en la adultez temprana y puede estar vinculado con problemas hormonales o una alimentación inadecuada.

Comprende cómo funciona la piel de tu rostro para combatir el acné

Si quieres curar el acné definitivamente deberás comprender cómo funciona la piel de tu rostro y darle los cuidados que realmente necesita.

Debajo de tu dermis se encuentran las glándulas sebáceas, encargadas de secretar una sustancia aceitosa denominada sebo.

Las glándulas sebáceas están unidas a los folículos pilosos, cuyo tamaño es diminuto, pero experimentan inflamación una vez que allí se acumula el sebo y las células muertas cutáneas que no han sido retiradas, es cuando entonces aparece el acné en los poros de tu piel.

Básicamente, las espinillas y los granos son una acumulación de sebo seco, células muertas y bacterias que obstruyen los folículos pilosos y salen por los poros (1).

Si el sebo no puede salir completamente al exterior se formará un comedón blanco, en cambio si su bloqueo al exterior es incompleto, se formará un punto negro.

Las bacterias que ayudan a formar el acné son naturales, es decir, están en el rostro de todas las personas y no generan enfermedades.

Causas ¿Si todo es un proceso natural por qué tienes acné?

La producción de sebo, las células muertas y las bacterias en tu rostro son elementos naturales del cuerpo humano, es decir todas las personas tenemos estos elementos.

El acné aparece cuando hay una producción excesiva de sebo, se obstruyen los folículos y poros debido a un exceso de células muertas o hay demasiadas bacterias generando irritación en tu rostro.

Podríamos decir entonces, que los granos y espinillas son simplemente un desequilibrio en tu piel, aunque también hay otros factores implicados.

Por ejemplo, las mujeres en embarazo pueden experimentar acné en los primeros meses de gestación debido a los cambios hormonales realizados en su organismo.

De igual forma, las jóvenes en edad reproductiva suelen experimentar fluctuaciones hormonales los días previos a la menstruación.

Por otra parte, se cree que el estrés, una mala alimentación, falta de higiene, uso de productos inadecuados y la genética predisponen a las personas a padecer de ciertos granos en su rostro.

Tipos de acné y sus complicaciones

El acné puede variar desde algunas molestas espinillas a serias lesiones cutáneas, es decir, existen diversos tipos de comedones y espinillas:

Puntos negros: Son comedones abiertos y expuestos, por lo que el oxígeno los oxida y adquieren ese color oscuro.

Puntos blancos: Son comedones cerrados, que normalmente producen inflamación y enrojecimiento.

Lesiones elevadas: Se caracterizan por ser pápulas de tamaño superior.

Protuberancias superficiales: También conocidas como pústulas, contienen una mayor cantidad de sebo y células muertas, son visibles fácilmente y sobresalen de la piel.

Protuberancias profundas o nódulos: Es un tipo de acné severo donde hay varios folículos implicados.

Vesículas: Son la forma más compleja del acné y normalmente forman abscesos llenos de pus.

Tratamientos y terapias

Existen diferentes tratamientos y terapias, que dependerán de la severidad y el tipo de acné que manifiesta el paciente, por lo general, es un médico dermatólogo quién se encarga de esta afección.

Los puntos negros y los puntos blancos se corrigen con cremas que contienen tretinoína y peróxido de benzoilo. Los casos moderados ameritan antibióticos por vía oral y un tratamiento tópico con lociones especiales.

En cambio, el acné grave y quístico amerita isotretinoína por vía oral e inyecciones de corticosteroides.

La prevención del acné es muy sencilla, de hecho, se les enseña a los preadolescentes cuándo comienza a mostrar los primeros síntomas.

En primer lugar deben lavarse la cara diariamente utilizando un jabón suave dos veces al día. No es recomendable que utilicen jabones anti-bacteriales, abrasivos o alcohol porque esto puede irritar más la piel.

Se utilizan cosméticos deben ser a base de agua, no de aceite, para no empeorar la grasa acumulada en la superficie cutánea.

Por último se le recomienda hacer ligeros cambios en su alimentación, oyendo las grasas insaturadas, lácteos y el consumo de azúcar procesado.

B-Cure Laser en el tratamiento del acné

Uno de los tratamientos que se ha demostrado ser eficaz en los últimos años en el tratamiento del acné es el láser suave.

El láser trata problemas de la piel al estimular la producción de colágeno y elastina.

Estas proteínas ayudan a acelerar la cicatrización de los tejidos luego de una lesión incentivan la regeneración de la piel.

En el tratamiento del acné, el láser suave ayuda a un drenaje más eficiente de la herida al tiempo que acelera la curación y cicatrización del cuero cabelludo.

Reduce la probabilidad de formación de cicatrices como resultado de las espinillas.

El láser B-Cure es el mejor dispositivo del mercado actual que ofrece un tratamiento láser de bajo nivel completo.

Este dispositivo ligero y portátil, cuenta con una marca estándar europea y que ha sido aprobado por el Ministerio de Salud de Canadá.

¿Es normal el acné en los niños y niñas?

En la acné común, el decir las espinillas y los granos, son una afección frecuente entre los doce años de edad, es decir, en la etapa prepuberal. Su incidencia es de 70 a 87% (2).

El acné preadolescente es la consecuencia de la adrenarquía y de la maduración ovárica o testicular, cuando las gónadas se preparan para la maduración de los años venideros.

Este tipo de brote predomina en la zona T, que abarca la nariz y el mentón. No suelen ser espinillas de gran tamaño y desaparecen conforme el niño va creciendo.

Mitos sobre el acné y qué deberías hacer realmente

Existen muchos mitos en torno a cómo curar el acné definitivamente, pero la mayoría de estas medidas resulta ineficiente y pueden empeorar la situación.

Por lo tanto, encontrarás a continuación las aseveraciones más comunes y que deberías hacer en su lugar.

1.- Broncearse mejora la piel

Exponerse a la radiación solar puede ayudarte a disimular las manchas ocasionadas por el acné, sin embargo, aumenta la resequedad y puede llegar a enrojecer y sufrir quemaduras.

Exponerse directamente al sol no es saludable, cada vez que salgas al exterior debes utilizar una crema protectora no comedogénica, que carece de sustancias oleosas y no aumentará la grasa en tu rostro.

2.- Lavarse varias veces al día la cara disminuye los granos

La limpieza facial es imprescindible para curar el acné definitivamente, sin embargo, lavar varias veces al día tu rostro solo generará resequedad e irritación, posiblemente aumentando la cantidad de granos y espinillas.

Solo debes hacer tu ritual de limpieza 2 veces al día, por la mañana y por la noche antes de dormir. Las exfoliaciones se hacen una vez a la semana.

3.- El maquillaje es responsable de que tengas acné

Si no lavas tu cara de forma correcta antes de ir a dormir, las células muertas y los residuos de maquillaje se acumularán en tus poros y aumentará las probabilidades de que padezcas acné.

De igual forma, si utilizas productos que no van acorde a tu tipo de piel generarás un desequilibrio en la producción de sebo y pueden aparecer granos y espinillas.

En otras palabras, debes comprar maquillaje que se adapte a tu piel, además debe ser muy disciplinado con los rituales de limpieza.

4.- Debes probar con distintos productos hasta que desaparezcan los granos

Algunos medicamentos para tratar el acné, tanto fármacos como lociones y cremas son muy agresivos con la piel, por lo tanto deben utilizarse de manera controlada.

Es recomendable que un médico dermatólogo te indique con que productos vas a tratar tu piel y durante cuánto tiempo.

Factores de riesgo

Es muy probable que en alguna etapa de tu vida tengas acné, ya sea en la adolescencia o en la edad adulta. Casi nadie está exento de esta situación.

Llevar una dieta desbalanceada, hábitos de higiene irregulares y los problemas hormonales pueden aumentar las posibilidades de que sufras acné.

 

Fuentes

(1) KidsHeatlh,org

(2) LiveMed

(3) ClínicaMayo

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